Con una inversión de 200 millones de euros por parte del Gobierno de Castilla-La Mancha y cerca de 75.000 metros cuadrados de uso hospitalario, esta nueva infraestructura permite garantizar una correcta atención sanitaria a las próximas dos generaciones de conquenses, por lo que la provincia de Cuenca se coloca a la vanguardia de la atención sanitaria en todo el país, lo que significa estarlo también a nivel mundial